En lo que menos creemos ahora, bueno en lo que menos creo yo ahora, es en esos currículos de vida inflados, que buscan abrumar con tanto título académico o tanto logro imposible de verificar.
Cuando encuentro una obra que vale la pena, sí indago acerca de quién la escribió, sí me interesa saber a qué tipo de ser humano le voy a entregar mi escaso tiempo disponible, pero a estas alturas de la vida me importa mucho más saber a qué se ha enfrentado esa persona y cómo pudo atravesar las barreras que la vida le impuso.
Este libro es resultado de una búsqueda sostenida a lo largo de décadas. ¿Qué buscaba yo? Andaba tras una serenidad y una armonía que mi vida no conocía. Mis momentos de alegría eran muchos, pero eran intermitentes: se me escapaban tan pronto como aparecían. Los de pesar eran más densos y me arrebataban la sonrisa, pero no el coraje, no la gana de desentrañar cómo es que estamos hechos. Ese asunto del comportamiento humano me quitaba el sueño.
Me había equivocado en cuestiones esenciales, había tropezado por la secuela datos falsos adquiridos muy tempranamente, también había aprendido a valorar los ingredientes de enjundia, de honestidad, de persistencia que heredé de mi familia.
Siempre mis preguntas eran más que las respuestas halladas.
En la introducción del libro relato cómo fue que el Eneagrama llegó a mi vida. Me lo entregó, por cierto, uno de los seres humanos más congruentes que he conocido y quien tristemente acaba de morir. Me regaló una verdadera máquina filosófica cuyo origen, por aquellos días, era totalmente incierto. Estudiarlo y sobre todo ponerlo en práctica fue ir verificando que la luz podía llegar a mis días y permanecer en ella.
Si eres de los que te interesan los datos biográficos, te resumo los míos: crecí en una familia en la que estudiar una carrera universitaria y un posgrado era algo obvio, una forma de estar en el mundo. Pronto me dí cuenta de que duplicar el conocimiento recibido e incrementarlo, era una forma apasionante de ganarme la vida. Trabajé 45 años como académica de tiempo completo en la Universidad Nacional Autónoma de México. Me acaba de llegar el momento de cerrar ese ciclo. Me dirijo hacia territorios todavía más luminosos con la mejor compañía que la existencia puedo haberme regalado.
El eneagrama es un instrumento muy antiguo usado siempre con la intención de generar cambios en las vidas humanas y de comprender el universo.